viernes, 14 de enero de 2011

De compras y encargos

Aprovechando unos días de descanso, he podido realizar algunas compras para la Impala:

He conseguido la colección completa de retenes y rodamientos del motor, según la lista de despiece y verificando medidas y referencias con los antiguos. Todo ello en Oil Seal de la calle Muntaner de Barcelona que, además, me obsequiaron con unas pegatinas de Montesa. Los precios, normales, aunque el rodamiento de doble pista del embrague estuve a punto de pedir financiación (!) - se ve que es escaso y bajo pedido -.

No tenían  los retenes de suspensión (no los tienen) o sea que tendré que buscar a otro proveedor.

También me acerqué al taller Hugo Pla para que revisasen el encendido (volante magnético,bobinas, platinos, etc). En 10 días me lo tuvieron listo y ya tengo otra pieza más solucionada (y con cables nuevos!!)

Otra parada en mi recorrido fue en Rectificados Carcasona donde llevé:
  • El cilindro para un bruñido y pasar por chorro de arena
  • Los semicárteres para poder repasar los casquillos de bronce por donde pasan los ejes y también para reparar en aluminio una zona que estaba rota (lo intenté en casa con unas varillas que sirven para esto que compré en Sils y aún estoy esperando a que se caliente bien la pieza....).
  • Por supuesto, el cigüeñal con la biela, que estaban fatal.
Aún no lo tengo pero de aquí unos días supongo que me avisarán. ¡Ya sufro por la factura!

Como hace unas semanas me compré una pistola de arenar, me decidí a comprar un saco de microesferas de vidrio (galga 100-200) para intentar, repito, intentar limpiar la culata del motor. Esto lo contaré en otro momento y con fotos. Digamos que limpio ha quedado pero no como yo quiero.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Ya tengo el sillín tapizado!!!!

La primera pieza de la Impala ha llegado a mi garaje: el asiento.
Fruto de un intercambio, mi nuevo amigo Juan Carlos, tapicero, me ha retapizado el sillín.

domingo, 18 de julio de 2010

La hora de la suspensión delantera

Mañana fructífera: He conseguido desmontar la horquilla delantera por completo tras una hora y media de "pelea" con alguna de sus partes que se resistían a ser desmontadas.
Uno de los puntos más peliagudos ha sido un tapón que me ha obligado a usar una palanca de 1,5 m atornillando al banco la barra de suspensión, protegida con un trozo de cámara, para conseguir hacer la fuerza necesaria.
Ahora sólo queda desmontar los radios de las llantas, tarea que dejaré para más adelante, y ya podré empezar la reconstrucción de la moto.
De hecho, ¡¡hoy es el día "cero" de la recuperación de la Impala!!.

jueves, 15 de julio de 2010

Segundas impresiones tras el lavado de los cárteres

Como no podía esperarse de otra forma, ya ha habido la sorpresa: uno de los semicárteres presenta dos fisuras y una rotura y, aunque no se ven críticas, he solicitado asesoramiento al respecto.
Unas fotos del "descubrimiento" pueden ayudar un poco:






miércoles, 14 de julio de 2010

Desmontado el motor: primeras impresiones

Aprovechando unos días de asueto me he decidido a desmontar el motor y con esta operación ya he empezado a evaluar los "daños":

  • Cilindro/Pistón/Segmentos: en buen estado, no presentan señales de gripaje ni de desgaste. Creo que son aprovechables.
  • Biela: Destrozada, tiene un juego muy elevado en el apoyo del cigüeñal y con signos evidentes de entrada de agua. Tocará llevarla a la rectificadora.
  • Rodamientos y retenes: Evidentemente hay de todo pero abundan los "hechos polvo". Más síntomas de entrada de agua en el motor.
  • Cambio: Aparentemente en buen estado y sin signos de desgaste aparentes, sólo unos anillos de ajuste del secundario están destrozados y será necesario su sustitución.
  • Embrague: Una vez desmontada la maza de embrague, diría que está bastante bien. Una limpieza posterior desvelará posibles problemas. Los muelles se observan en muy buen estado.
  • Piñón de salida: Lo cambiaré. Los dientes se ven un poco "arrastrados" y por lo que vale ni me lo planteo: piñón, corona y cadena serán nuevos.
  • "Caquita": Toda la del mundo y más, tanto por dentro como por fuera. ¿dónde estuvo la moto durante todo este tiempo???






La siguiente operación, que ya está en marcha, será la limpieza de los semicárteres y las tapas laterales así como las aletas de refrigeración del cilindro.



jueves, 29 de abril de 2010

Empezamos

El finde ha sido productivo. Ya me he liado la manta a la cabeza y el garaje ya vuelve a parecerse a un desguace lleno de piezas. Primeras impresiones del nivel de dedicación a esta bella señora y la cosa tiene su enjundia. Realmente el proyecto podría estar, a nivel de dificultad, entre la Cota y la Lobito. O sea: que tengo para rato. ¡Bieeen!
¿Y por dónde empezar una vez desmontada media moto? De momento me he tirado por lo fácil: el asiento. Aprovechando un contacto que es tapicero hemos llegado a un acuerdo de intercambio así que si no falla nada el asiento será la primera pieza restaurada.
Las fotos, las debo. Cuando las tenga descargadas de la cámara las cuelgo.

La llegada de una abuelita


Ya terminadas mis dos motos anteriores, una Cota 25 (www.cota25.es.vg) y una Lobito 74 (lobito74.blogspot.com) empecé, sin quererlo, una búsqueda: una Impala.

¿y por qué?

Básicamente porque es de las pocas motos de carretera de la época que me atraen, porque sus propietarios se reúnen por docenas, porque cada día veo alguna y suenan geniales y porque de momento la Guzzi que tengo a la espera no me apetece tanto.

Así que encontré un anuncio, de alguien conocido, y que decía:


Oportunidad única. Recién salida del pajar. Completa. Documentación en mano, permiso de circulación, ficha técnica, impuesto al dia, y Dni del propietario compulsado, con vigencia hasta el 2017 ( hay tiempo para ponerla bonita ).

Datos :
- Completamente original
- Matricula de Barcelona
- Unidad nº 44 de fabricación

Accesorios :

- Pata de cabra
- Tapizado piel lagarto sintetica
- Portabultos

Para restauradores, que les guste sudar una buena máquina.
Vaya -pensé - puede ser interesante.

Lo llamé, nos pusimos de acuerdo y esta mañana (7/03/2010) he ido a verla y he pecado: me la he llevado.



Mi abuelita Impala resulta ser, de acuerdo a las pesquisas preliminares, una de las primerísimas unidades salidas de la fábrica y que incorpora rarezas que luego no se ponían (por poner un ejemplo, el tubo no es cromado, es negro). ¡Qué ilusión!